La meditación ha sido introducida a la vida cotidiana de muchas personas en Occidente recién en los últimos años del siglo XX. Probablemente por el mayor flujo de información traída y conseguida por la internet y el creciente interés de las personas por desarrollar nuevas técnicas y habilidades que le permita mejorar la calidad de vida.
Se cree que la meditación permite el desarrollo de un amplio rango de condiciones psicológicas y biológicas que ayudan en el tratamiento de varias dolencias tales como dolor, estrés, depresión, ansiedad, entre otros. Aparentemente lo hace gracias al incremento de la actividad de áreas de la corteza cerebral relacionadas con la felicidad y el optimismo. Los practicantes de esta actividad tienden de alguna manera a sentirse más confiados de sí mismo, aumentan el conocimiento introspectivo y mejoran su autopercepción.
Es una buena idea complementar el trabajo diario con técnicas de meditación. Gracias al control de la respiración y el flujo de los pensamientos, muchas personas logran sobrellevar mejor su carga cotidiana. Muchas de ellas prefieren usa el termino "desconectarse" cuando se refieren a la actividad de la meditación, ya que según ellas, la actividad les permite tomarse unos minutos de aislamiento de los problemas diarios para pasar a centrarse en sí mismos.
Being Me Rules
Lecturas para la autoestima
Ejercicio de Tomar Consciencia
En el ejercicio de construir nuestra autoestima debemos ser conscientes del mundo que nos rodea. Muchas veces otras personas y lo "externo" a nosotros puede afetar la forma en la que nosotros nos vemos. Esto lo tomamos generalmente como algo malo, sin embargo también podemos llevarlo hacia un lado bueno.
¿Cómo?, pues bien, existe en la vida varios círculos cíclicos que muchas veces van llevándonos a niveles más altos en la medida que se repiten. En este caso quiero que pienses por un momento, en el niño por primera vez ve a un músico profesional tocar un instrumento musical. Probablemente el niño se embelese con esta situación y comience a prestar más y más atención al músico y a la música que éste interpreta en la medida que pone en juego sus habilidades con el instrumento.
Supongamos que el niño puede presenciar el acto del músico por unos minutos y luego regresa a su casa. Esta experiencia, puede generarle a él el desarrollo de la curiosidad por la música y los instrumentos. Imaginemos ahora que el niño comienza a pensar en esto de tal forma que comienza a pedir a sus padres un instrumento musical.
En este caso, los padres luego de mucho pensarlo, deciden comprarle un violín. El niño se enfrentará por primera vez a él. Los padres al acceder dieron sin pensarlo demasiado, una muestra de apoyo y fuerza a su niño. Pues de alguna manera, le están dando un mensaje positivo de "aquí tienes tu instrumento" "creemos en vos y creemos que podrás tocarlo".
Esto genera un ambiente y una mente positiva en el niño. Quien sin duda se frustrará en su primer intento de tocar el instrumento, todos sabemos como suenan los instrumentos cuando no sabemos tocarlos. Sin embargo, el acto de haber conseguido que los papás hayan comprado el violín ya puede alentar al niño a enfrentarse al reto de aprender a tocarlo.
Luego de un tiempo, el joven ya podrá tocar sus primeras melodías y pensará "hey, pude lograr esto entonces también podré lograr más". Con esta mentalidad, cada progreso será una meta alcanzada pero también un punto de partida hacia otro nivel más alto.
Al cabo de un tiempo, el niño habrá aprendido a tocar básicamente el violín. Y todo esto, fue logrado por el conjunto del grupo conformado por " músico (que dio su ejemplo), niño (que dio su intriga), padres (que dieron su apoyo), niño (que sintió el apoyo y comenzó el proceso de aprendizaje)
De todo esto lo más importante es destacar que el niño, cuando comenzó a ver sus logros comenzó a entusiasmarse aún más, tomando consciencia de que puede lograr sus metas y usarlas como catapulta hacia nuevas metas aún de mayor complejidad. Esta toma de consciencia es la que permite al hombre desarrollar su autoestima en base a la exploración.
Pero ¿Qué pasa si hubiera fracasado en el intento? no son pocos los que se desilusionan con su instrumento musical. En este caso, lo mejor es ser consciente que somos un gran conjunto de diferentes facetas y habilidades por desarrollar. En caso de que no haya funcionado con un instrumento simplemente su puede buscar la misma meta con otro.
Pero en este campo, mucho tiene de importante la perseverancia y quizá sea un buen punto trabajarla e incorporarla al ciclo del progreso.
¿Cómo?, pues bien, existe en la vida varios círculos cíclicos que muchas veces van llevándonos a niveles más altos en la medida que se repiten. En este caso quiero que pienses por un momento, en el niño por primera vez ve a un músico profesional tocar un instrumento musical. Probablemente el niño se embelese con esta situación y comience a prestar más y más atención al músico y a la música que éste interpreta en la medida que pone en juego sus habilidades con el instrumento.
Supongamos que el niño puede presenciar el acto del músico por unos minutos y luego regresa a su casa. Esta experiencia, puede generarle a él el desarrollo de la curiosidad por la música y los instrumentos. Imaginemos ahora que el niño comienza a pensar en esto de tal forma que comienza a pedir a sus padres un instrumento musical.
En este caso, los padres luego de mucho pensarlo, deciden comprarle un violín. El niño se enfrentará por primera vez a él. Los padres al acceder dieron sin pensarlo demasiado, una muestra de apoyo y fuerza a su niño. Pues de alguna manera, le están dando un mensaje positivo de "aquí tienes tu instrumento" "creemos en vos y creemos que podrás tocarlo".
Esto genera un ambiente y una mente positiva en el niño. Quien sin duda se frustrará en su primer intento de tocar el instrumento, todos sabemos como suenan los instrumentos cuando no sabemos tocarlos. Sin embargo, el acto de haber conseguido que los papás hayan comprado el violín ya puede alentar al niño a enfrentarse al reto de aprender a tocarlo.
Luego de un tiempo, el joven ya podrá tocar sus primeras melodías y pensará "hey, pude lograr esto entonces también podré lograr más". Con esta mentalidad, cada progreso será una meta alcanzada pero también un punto de partida hacia otro nivel más alto.
Al cabo de un tiempo, el niño habrá aprendido a tocar básicamente el violín. Y todo esto, fue logrado por el conjunto del grupo conformado por " músico (que dio su ejemplo), niño (que dio su intriga), padres (que dieron su apoyo), niño (que sintió el apoyo y comenzó el proceso de aprendizaje)
De todo esto lo más importante es destacar que el niño, cuando comenzó a ver sus logros comenzó a entusiasmarse aún más, tomando consciencia de que puede lograr sus metas y usarlas como catapulta hacia nuevas metas aún de mayor complejidad. Esta toma de consciencia es la que permite al hombre desarrollar su autoestima en base a la exploración.
Pero ¿Qué pasa si hubiera fracasado en el intento? no son pocos los que se desilusionan con su instrumento musical. En este caso, lo mejor es ser consciente que somos un gran conjunto de diferentes facetas y habilidades por desarrollar. En caso de que no haya funcionado con un instrumento simplemente su puede buscar la misma meta con otro.
Pero en este campo, mucho tiene de importante la perseverancia y quizá sea un buen punto trabajarla e incorporarla al ciclo del progreso.
¿Nuestra autoestima pide que compitamos con otras personas?
Uno podría llegar a pensar que si tener autoestima quiere decir amarnos incondicionalmente y reconocer el valor que tenemos, entonces querría decir que el autoestima es de algún modo una competencia interpersonal por alcanzar algún tipo de satisfacción.
Si bien existen personas que toman esto de esta forma, y si bien dicen estar intentando desarrollarse como personas del alguna u otra forma de las que están de moda para "autoconocerse". También es cierto que el concepto de autoestima no pide que compitamos despiadadamente con otras personas. Tampoco nos pide competencia, porque la felicidad personal es individual y propia de cada uno. Mi felicidad personal no es idéntica a la de nadie. Porque soy una persona y como tal soy única e irrepetible. Es decir, el concepto de felicidad es uno en teoría, pero en lo práctico se aplica de manera individual para cada uno.
Entonces, el proceso de autoestima no nos pide competir con nadie. Nos pide centrarnos en nosotros por un momento, y comenzar a conocernos. Implica querer ser felices y directamente eso nos lleva a colaborar para que otras personas también encuentren su felicidad.
Una buena autoestima no se entristece por el bien ajeno ni tampoco busca dañar. Simplemente vive y deja vivir.
Pero esto no siempre pasa de esta manera y muchas personas terminan repimiento deseos ocultos u oscuros contra otras personas porque reconocen que es un mal comportamiento. Sin embargo, no se preocupen tanto. Nuestro inconsciente (y hablo del de todos los humanos) tiende a tener todo tipo de pensamientos que no imaginamos siquiera que tenemos. Muchos de ellos suelen ser oscuros. Pero no quiere decir que seamos malos, ni que estemos locos. Nuestro psiquis se encarga de elegir los pensamientos que mejor nos hacen. Y el resto es solo naturaleza humana.
Por eso siempre recomiendo que ante sentimientos muy negativos contra alguien, se inicie una terapia para entender qué quiere decir ese síntoma. Recordemos que el brillo de nuestro autoestima se basa en nuestro diamante personal y no busca opacar brillos ajenos para resaltar. Simplemente brilla.
Si bien existen personas que toman esto de esta forma, y si bien dicen estar intentando desarrollarse como personas del alguna u otra forma de las que están de moda para "autoconocerse". También es cierto que el concepto de autoestima no pide que compitamos despiadadamente con otras personas. Tampoco nos pide competencia, porque la felicidad personal es individual y propia de cada uno. Mi felicidad personal no es idéntica a la de nadie. Porque soy una persona y como tal soy única e irrepetible. Es decir, el concepto de felicidad es uno en teoría, pero en lo práctico se aplica de manera individual para cada uno.
Entonces, el proceso de autoestima no nos pide competir con nadie. Nos pide centrarnos en nosotros por un momento, y comenzar a conocernos. Implica querer ser felices y directamente eso nos lleva a colaborar para que otras personas también encuentren su felicidad.
Una buena autoestima no se entristece por el bien ajeno ni tampoco busca dañar. Simplemente vive y deja vivir.
Pero esto no siempre pasa de esta manera y muchas personas terminan repimiento deseos ocultos u oscuros contra otras personas porque reconocen que es un mal comportamiento. Sin embargo, no se preocupen tanto. Nuestro inconsciente (y hablo del de todos los humanos) tiende a tener todo tipo de pensamientos que no imaginamos siquiera que tenemos. Muchos de ellos suelen ser oscuros. Pero no quiere decir que seamos malos, ni que estemos locos. Nuestro psiquis se encarga de elegir los pensamientos que mejor nos hacen. Y el resto es solo naturaleza humana.
Por eso siempre recomiendo que ante sentimientos muy negativos contra alguien, se inicie una terapia para entender qué quiere decir ese síntoma. Recordemos que el brillo de nuestro autoestima se basa en nuestro diamante personal y no busca opacar brillos ajenos para resaltar. Simplemente brilla.
Creciendo
¿Alguna vez te has preguntado como el humano tiende a sentirse mejor? Generalmente podemos decir que aquellos humanos que se sienten mejor con su vida y consigo mismos son aquellos que viven de una manera "constructiva".
¿Qué quiere decir esto? Que llegan a un nivel de consciencia de sí mismos que pueden tomar decisiones sensatas, desarrollar las diversas facetas de su diamante, con cada una de sus habilidades.
Y como ya mencionamos, todo este proceso se da gracias a la existencia de la vida. La vida es la que nos permite movernos en el tiempo y desarrollarnos.
La realidad donde vivimos, o sea, el escenario donde estamos parados está regido por la idea del tiempo y del espacio. Es decir, ocupamos un espacio en el universo y somos un ente gracias a ese concepto. Pero resulta que este ente que somos puede ser afectado de distintas maneras y desenvolverse de distintas maneras según los dictados internos de su mente.
Y esto resulta posible gracias a que tiene un cuerpo físico, que ocupa espacio. Y una continuidad en la existencia de ese espacio físico, que sería el tiempo.
En esta realidad regida por el espacio y tiempo, nosotros podemos ir moviéndonos a lo largo de nuestro universo pasando por distintas experiencias. Hay experiencias que son indiferentes para nosotros, otras experiencias son felices y otras son terribles. Generalmente, tendemos a recordar con más fuerza estas dos últimas.
El crecimiento toma consciencia de esto. Toda actividad que realizamos desde que nacemos, consciente o inconscientemente es parte de nuestro crecimiento. Por eso cuando decimos que estamos creciendo, nos imaginamos a un niño que va mutando su fisonomía y forma de ser, hasta convertirse en un hombre maduro.
A lo largo de todo ese período y periplo, el niño fue adquiriendo destrezas, entrenando sus habilidades, lloró, festejó, rio, se lamentó, extrañó, besó, saltó, corrió, conoció, etc, etc, etc.
Cuanta más interactividad con el entorno haya tenido, más crecimiento de su ser experimentó.
¿Qué quiere decir esto? Que llegan a un nivel de consciencia de sí mismos que pueden tomar decisiones sensatas, desarrollar las diversas facetas de su diamante, con cada una de sus habilidades.
Y como ya mencionamos, todo este proceso se da gracias a la existencia de la vida. La vida es la que nos permite movernos en el tiempo y desarrollarnos.
La realidad donde vivimos, o sea, el escenario donde estamos parados está regido por la idea del tiempo y del espacio. Es decir, ocupamos un espacio en el universo y somos un ente gracias a ese concepto. Pero resulta que este ente que somos puede ser afectado de distintas maneras y desenvolverse de distintas maneras según los dictados internos de su mente.
Y esto resulta posible gracias a que tiene un cuerpo físico, que ocupa espacio. Y una continuidad en la existencia de ese espacio físico, que sería el tiempo.
En esta realidad regida por el espacio y tiempo, nosotros podemos ir moviéndonos a lo largo de nuestro universo pasando por distintas experiencias. Hay experiencias que son indiferentes para nosotros, otras experiencias son felices y otras son terribles. Generalmente, tendemos a recordar con más fuerza estas dos últimas.
El crecimiento toma consciencia de esto. Toda actividad que realizamos desde que nacemos, consciente o inconscientemente es parte de nuestro crecimiento. Por eso cuando decimos que estamos creciendo, nos imaginamos a un niño que va mutando su fisonomía y forma de ser, hasta convertirse en un hombre maduro.
A lo largo de todo ese período y periplo, el niño fue adquiriendo destrezas, entrenando sus habilidades, lloró, festejó, rio, se lamentó, extrañó, besó, saltó, corrió, conoció, etc, etc, etc.
Cuanta más interactividad con el entorno haya tenido, más crecimiento de su ser experimentó.
El amor incondicional, otra piedra angular
Nuestra salud psicológica está muy relacionada con nuestra capacidad de amar a nuestro yo interior. Muchos estudios a lo largo del tiempo buscaron la relación existente entre aquellas personas que han tenido una infancia feliz, con padres que demostraron amor por ellos mientras crecían y su estado de autoestima actual. Los resultados avalaban la existencia de una conexión entre tener una infancia con padres que amaban a sus hijos y el desarrollo del autoestima de ellos.
Ahora bien, la buena noticia es que no es necesario volver el tiempo atrás, y obligar a nuestros padres a criarnos de una manera tal. La buena noticia es que nosotros ya crecidos, podemos ser "buenos padres" de nosotros mismos. No culpemos el pasado, nuestros padres también son parte de toda esta red, y cada uno es un ser que busca la felicidad. Cada padre tiene un por qué actuó de tal o cual forma, así que ese será un tema aparte en el que no nos meteremos.
Centrémonos ahora en nosotros, en que reconocemos nuestra situación actual y en que podemos modificar o mejorar nuestro rumbo hacia el futuro. Pero la pregunta que debemos hacernos primero es: ¿Qué querría decir querernos a nosotros mismo? ¿Qué significa amarnos?. Podríamos decir que amar sería un sentimiento humano, que nos lleva a tener una actitud tal que permanecemos en el deseo de que cosas buenas o las mejores cosas sucedan para nuestro ser amado. Es decir, que esa persona llegue a encontrar felicidad, tal como nosotros también la buscamos.
Y no nos preocupemos porque en algún momento no sintamos el deseo vivo dentro nuestro de que a algún ser querido o cercano le vaya bien. Lo importante es no desearle el mal. Porque el bien, o la felicidad, si bien es un bien muy deseado por todos nosotros, también es un concepto abstracto. Y como tal, no siempre lo tenemos en cuenta en nuestra mente.
Tampoco nos preocupemos si en alguna pelea, surge ese deseo de venganza, muy típico del humano. Aún ante la pelea más superflua o tonta que podamos mantener. Pelear, enojarse es normal en una relación. Nadie nos pide permanecer las 24 horas repartiendo flores del amor. La vida no es una nube de caramelo.
Por lo tanto, esos sentimientos encontrados. Donde para algunos surgen deseos de "venganza", revancha o enojo; son solo sentimientos pasajeros y no se convierten en una constante. Luego de un tiempo, cuando ya nos calmamos volveremos a sentir vivamente el cariño por ese ser amado.
Todo esto es aplicable no solo desde nosotros hacia nuestros seres queridos sino también, desde nosotros hacia nosotros mismos. Podemos amarnos incondicionalmente. Podemos aprender a valorarnos aún cuando estamos convencidos de estar "llenos de defectos". Podemos comenzar una etapa nueva aún si leyendo estas líneas sigo con la idea de depreciarme. El amor incondicional es una semilla para el autoestima, y nos permite comunicarnos con nosotros mismos de manera más real así como también nos ayuda a relacionarnos con el mundo que nos rodea.
Ahora bien, la buena noticia es que no es necesario volver el tiempo atrás, y obligar a nuestros padres a criarnos de una manera tal. La buena noticia es que nosotros ya crecidos, podemos ser "buenos padres" de nosotros mismos. No culpemos el pasado, nuestros padres también son parte de toda esta red, y cada uno es un ser que busca la felicidad. Cada padre tiene un por qué actuó de tal o cual forma, así que ese será un tema aparte en el que no nos meteremos.
Centrémonos ahora en nosotros, en que reconocemos nuestra situación actual y en que podemos modificar o mejorar nuestro rumbo hacia el futuro. Pero la pregunta que debemos hacernos primero es: ¿Qué querría decir querernos a nosotros mismo? ¿Qué significa amarnos?. Podríamos decir que amar sería un sentimiento humano, que nos lleva a tener una actitud tal que permanecemos en el deseo de que cosas buenas o las mejores cosas sucedan para nuestro ser amado. Es decir, que esa persona llegue a encontrar felicidad, tal como nosotros también la buscamos.
Y no nos preocupemos porque en algún momento no sintamos el deseo vivo dentro nuestro de que a algún ser querido o cercano le vaya bien. Lo importante es no desearle el mal. Porque el bien, o la felicidad, si bien es un bien muy deseado por todos nosotros, también es un concepto abstracto. Y como tal, no siempre lo tenemos en cuenta en nuestra mente.
Tampoco nos preocupemos si en alguna pelea, surge ese deseo de venganza, muy típico del humano. Aún ante la pelea más superflua o tonta que podamos mantener. Pelear, enojarse es normal en una relación. Nadie nos pide permanecer las 24 horas repartiendo flores del amor. La vida no es una nube de caramelo.
Por lo tanto, esos sentimientos encontrados. Donde para algunos surgen deseos de "venganza", revancha o enojo; son solo sentimientos pasajeros y no se convierten en una constante. Luego de un tiempo, cuando ya nos calmamos volveremos a sentir vivamente el cariño por ese ser amado.
Todo esto es aplicable no solo desde nosotros hacia nuestros seres queridos sino también, desde nosotros hacia nosotros mismos. Podemos amarnos incondicionalmente. Podemos aprender a valorarnos aún cuando estamos convencidos de estar "llenos de defectos". Podemos comenzar una etapa nueva aún si leyendo estas líneas sigo con la idea de depreciarme. El amor incondicional es una semilla para el autoestima, y nos permite comunicarnos con nosotros mismos de manera más real así como también nos ayuda a relacionarnos con el mundo que nos rodea.
Concretamente ¿Qué es Entorno? / La belleza corporal
Por entorno podemos incluir a toda circunstancia que pueda alterar la experiencia de nuestro diamante, sin jamás modificar su valor. Y por este concepto estamos haciendo referencia a nuestro género (ser mujer o ser varón), nuestro estado civil (casado, soltero), nuestra edad, nuestra etnia, nuestro trabajo, nuestra preparación académica, nuestro trabajo, nuestros títulos, nuestra relaciones sentimentales, nuestra sexualidad, nuestra familia, el origen, el estatus social, nuestros errores pasados, nuestra inteligencia (cualquiera de ellas), nuestra popularidad, nuestra 'belleza' corporal, nuestro hobbies, nuestras destrezas, nuestro control sobre otras personas, nuestro poder, etc.
Punto especial para 'belleza' corporal.
¿Por qué hacemos un reparo en este concepto? Simplemente, porque es uno de los más discutidos y uno de los puntos más comunes por los cuales personas de todo el mundo siente alguna vez dudas, temor, tristeza, ira, depresión, etc.
Muchas personas en el mundo no están conformes con su apariencia. Sin embargo, es bueno recordar que la "belleza" corporal en sí misma no existe como tal. Lo que existen son 'cánones' de belleza, es decir, que los humanos arbitrariamente, tendemos a instaurar reglas que nos dicen qué es algo bello y qué "no lo es". Esto en sí mismo, es algo muy discutido. Porque si bien, en la filosofía existe el término 'estética', 'armonía', etc. Su significado dista mucho de lo que nosotros llamamos 'bello' en lo cotidiano.
Los cánones de la belleza fueron y serán modificados a medida que el tiempo transcurra. En tiempos pasados ser una persona pálida y con cierto peso, era sinónimo de belleza. Hoy en día, la belleza se relaciona con estar expuesto al sol, ser magro y tener un tono bronceado.
En el futuro también se modificará. Los cánones de belleza son un toque no indispensable para nuestra vida. La belleza corporal tal como se conoce en la sociedad actual es pasajera. Por lo tanto, la búsqueda cumplir los cánones de belleza no es tan redituable para nosotros tanto como desarrollar otros ámbitos de nuestro ser que perduran a lo largo del tiempo. "Al bello puede vérselo con los ojos por un tiempo finito, pero al que sabe tocar un instrumento musical, cumpla o no cumpla los cánones de belleza corporal, se lo puede escuchar para toda la vida"
Esto no quiere decir, salgamos todos a aprender instrumentos musicales. Esto quiere decir, que hay cosas que en nuestra personas nos distinguen, y son para toda la vida. Y no dependen del cánon social del momento.
Punto especial para 'belleza' corporal.
¿Por qué hacemos un reparo en este concepto? Simplemente, porque es uno de los más discutidos y uno de los puntos más comunes por los cuales personas de todo el mundo siente alguna vez dudas, temor, tristeza, ira, depresión, etc.
Muchas personas en el mundo no están conformes con su apariencia. Sin embargo, es bueno recordar que la "belleza" corporal en sí misma no existe como tal. Lo que existen son 'cánones' de belleza, es decir, que los humanos arbitrariamente, tendemos a instaurar reglas que nos dicen qué es algo bello y qué "no lo es". Esto en sí mismo, es algo muy discutido. Porque si bien, en la filosofía existe el término 'estética', 'armonía', etc. Su significado dista mucho de lo que nosotros llamamos 'bello' en lo cotidiano.
Los cánones de la belleza fueron y serán modificados a medida que el tiempo transcurra. En tiempos pasados ser una persona pálida y con cierto peso, era sinónimo de belleza. Hoy en día, la belleza se relaciona con estar expuesto al sol, ser magro y tener un tono bronceado.
En el futuro también se modificará. Los cánones de belleza son un toque no indispensable para nuestra vida. La belleza corporal tal como se conoce en la sociedad actual es pasajera. Por lo tanto, la búsqueda cumplir los cánones de belleza no es tan redituable para nosotros tanto como desarrollar otros ámbitos de nuestro ser que perduran a lo largo del tiempo. "Al bello puede vérselo con los ojos por un tiempo finito, pero al que sabe tocar un instrumento musical, cumpla o no cumpla los cánones de belleza corporal, se lo puede escuchar para toda la vida"
Esto no quiere decir, salgamos todos a aprender instrumentos musicales. Esto quiere decir, que hay cosas que en nuestra personas nos distinguen, y son para toda la vida. Y no dependen del cánon social del momento.
El entorno y nuestro Ser
¿Qué pasa si igualamos en importancia al Entorno con nuestro Ser? Es decir, qué sucedería si damos igual importancia a aquello que el Entorno espera de nosotros con aquellos deseos básicos que nosotros expectamos de nuestra vida. ¿Qué pasa si dejamos jugar una carta muy fuerte en nuestras decisiones al "qué dirán"?
En primer lugar vamos a decir que el "Entorno" no es un demonio, ni algo no deseable. Es decir, el entorno incluye muchas cosas que nosotros amamos, como la familia, amigos o personas a las que estamos relacionadas de alguna manera y por las cuales sentimos amor.
El Entorno en sí no es malo. Pero puede ser dañino si no marcamos bien cual es el límite de la esfera del Entorno en nuestra vida personal y vice-versa.
¿Por qué vice-versa? Porque el Entorno es aquel lugar donde vivimos, y como sabemos, tiene reglas que están destinadas a hacer de nuestra vida en sociedad, algo viable y que genere respeto para todos nosotros. Es en realidad el sitio donde podemos desenvolvernos con la premisa de no hacer al otro lo que no nos gusta que nos hagan a nosotros.
Aclarado esto, podemos volver al principio de este texto. Si nosotros no marcamos el límite entre aquello que es esfera del "Entorno" y aquello es esfera "Personal", entonces estaríamos permitiendo que los otros manejen nuestra vida, nuestros deseos, que nos impongan qué cosas nos debe gustar y cuáles no. Que nos digan a qué debemos dedicar nuestra vida, cuando quizá queremos otra cosa para nosotros. Y acá hagamos un paréntesis, no confundamos esto con los "consejos" que muchas veces las personas puedan darnos sin querer imponer sus ideas sobre nosotros. Como el caso típico del abuelo que le dice al nieto que mejor "en vez de gastar el dinero en ropa lo use para ahorrar para una casa", típico en charlas entre gente más grande y jóvenes adultos.
Pero bueno, sacando de lado las excepciones. Si nosotros permitimos que el Entorno maneje nuestros deseos, valores personales, manera de ver el mundo, al punto en que igualamos el valor de nuestro diamante con el valor del entorno, entonces sucederá que nuestra autoestima estará a disposición de subidas y bajadas según el movimiento del "mercado". Pues prácticamente sería una especie de oferta y demanda. Ejemplo: "estoy flaca y está de moda ser flaca, entonces soy sencacional me amo me quiero, soy una diosa". Luego de dos años, está de moda tener más peso "estoy flaca y está de moda ser más rellenita, soy un palo, me odio, soy horrible". Esto que parece algo exagerado, en realidad no lo es, y suele ser una realidad de muchas personas. Por eso es importante reconcer nuestro valor como personas, nuestro diamante personal, y marcar el límite con el entorno.
En primer lugar vamos a decir que el "Entorno" no es un demonio, ni algo no deseable. Es decir, el entorno incluye muchas cosas que nosotros amamos, como la familia, amigos o personas a las que estamos relacionadas de alguna manera y por las cuales sentimos amor.
El Entorno en sí no es malo. Pero puede ser dañino si no marcamos bien cual es el límite de la esfera del Entorno en nuestra vida personal y vice-versa.
¿Por qué vice-versa? Porque el Entorno es aquel lugar donde vivimos, y como sabemos, tiene reglas que están destinadas a hacer de nuestra vida en sociedad, algo viable y que genere respeto para todos nosotros. Es en realidad el sitio donde podemos desenvolvernos con la premisa de no hacer al otro lo que no nos gusta que nos hagan a nosotros.
Aclarado esto, podemos volver al principio de este texto. Si nosotros no marcamos el límite entre aquello que es esfera del "Entorno" y aquello es esfera "Personal", entonces estaríamos permitiendo que los otros manejen nuestra vida, nuestros deseos, que nos impongan qué cosas nos debe gustar y cuáles no. Que nos digan a qué debemos dedicar nuestra vida, cuando quizá queremos otra cosa para nosotros. Y acá hagamos un paréntesis, no confundamos esto con los "consejos" que muchas veces las personas puedan darnos sin querer imponer sus ideas sobre nosotros. Como el caso típico del abuelo que le dice al nieto que mejor "en vez de gastar el dinero en ropa lo use para ahorrar para una casa", típico en charlas entre gente más grande y jóvenes adultos.
Pero bueno, sacando de lado las excepciones. Si nosotros permitimos que el Entorno maneje nuestros deseos, valores personales, manera de ver el mundo, al punto en que igualamos el valor de nuestro diamante con el valor del entorno, entonces sucederá que nuestra autoestima estará a disposición de subidas y bajadas según el movimiento del "mercado". Pues prácticamente sería una especie de oferta y demanda. Ejemplo: "estoy flaca y está de moda ser flaca, entonces soy sencacional me amo me quiero, soy una diosa". Luego de dos años, está de moda tener más peso "estoy flaca y está de moda ser más rellenita, soy un palo, me odio, soy horrible". Esto que parece algo exagerado, en realidad no lo es, y suele ser una realidad de muchas personas. Por eso es importante reconcer nuestro valor como personas, nuestro diamante personal, y marcar el límite con el entorno.
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